sábado, 5 de febrero de 2011

La Noche Oscura del alma. S.25: LA TEMPLANZA




Y vamos ahora a abordar el sendero de la templanza que transcurre por el desierto, un punto donde el alma se encuentra cuando deja de ser principiante, cuando por años ha estado dedicada a la vía espiritual y ha encontrado en esa vía el placer y el sabor de la práctica espiritual. Entonces llega a este sendero, desértico y árido, donde nada de lo que hacia le sirve, donde todo ese sustento y seguridad le es arrebatado y debe encontrar por sus propios medios el camino hacia los mundos superiores. Los mundos superiores a los que apunta con su flecha Sagitario que es el signo del zodiaco asignado y que representa la transición del animal a hombre y su aspiración espiritual.

Es una prueba de austeridad que solo podrá ser trascendida por medio de la fe y el encuentro de la luz interior para no terminar descendiendo a los mundos inferiores y abandonar. Es un momento en el que el alma se da cuenta de sus imperfecciones, de sus carencias y faltas, una etapa en la que el alma a pesar de esto tiene que seguir adelante para fortalecerse y confirmar sus virtudes.

“Todas las pruebas del alma están dentro del alma misma y están gobernadas automáticamente por la fuerza y la velocidad del progreso del alma.”

El sendero 25 vertical dibuja una cruz cuando atraviesa el primer sendero horizontal correspondiente a la Torre (s.27) indicando que este punto es un “momento crucial” en la que el alma ante la oscuridad (no ver, ni saber lo que vendrá después) determina si seguirá adelante o volverá atrás.



Relacionado con esta cruz esta la letra hebrea que le corresponde Samek que significa apoyo o muleta. Hablan que la personalidad tiene tres aspectos Fe, Esperanza y Caridad (Voluntad, Intelecto y Memoria) y que ellos son la causa del problema y también la solución, de ahí que la letra Samej este relacionada con la curación y sanación.

Hablan de que esta Noche produce dos tipos de oscuridad, la sensitiva y la espiritual. Al respecto de la espiritual dicen lo siguiente: “…D’s les conduce hacia la liberación de la forma baja del amor para dirigirles a un grado mas sublime de amor a D’s………. Les deja en la oscuridad y ellos no saben donde dirigir el sentido de la imaginación y especulación de la mente, pues no son capaces de tomar un solo paso hacia la meditación a la que estaba habituados dejándoles un sabor de amargura…

El amor hacia D’s es el único que puede llenar el vacío que siente el alma y el arco iris, otro de los símbolos asociados a este sendero, representa esa alianza.
Este es el sendero del amor y símbolo de resurrección que combina energías contrarias que se complementa y abre la mente a aspectos más sutiles y profundos. “Es el proceso de adquirir cuerpos luminosos tras la muerte y putrefacción.”

Trascendida esta etapa el alma estará preparada para escuchar y hacer lo que le toca. Esta prueba templa al alma para prepararla y pueda ser utilizada en la Obra de la Vida.

En relación con todo esto y la simbología de los cantaros que aparecen en la carta del tarot de la templanza podríamos asociarlo a tres procesos alquímicos: La coagulación, la conjunción y la sublimación.
Por un lado la coagulación explica el descenso del espíritu a la materia, donde el líquido que desciende del inconsciente se concentra en una forma. Indica la necesidad de abandonar las ilusiones etéreas y concentrarse en algo que merezca ser cultivado, también relacionado con tapas y el ascetismo donde la voluntad y el calor interno se dirigen hacia el despertar.

La conjunción es la unión de los opuestos donde se unen las propiedades de cada uno de los componentes hacia la unidad. Implica la aceptación y reconciliación de los aspectos rechazados que generan la sombra. Una de las vasijas es de plata y la otra de oro, el sendero 25 de la templanza une Yesod (Luna) a Tiferet (Sol).

Y la sublimación que implica el paso de un estado inferior a uno superior mediante un movimiento ascendente que se complementa con el movimiento descendente de la coagulación (condensación). Por medio de un proceso de purificación trata de separar al espíritu del cuerpo para iniciar al alma en las esferas superiores y para ello se requiere dirigir la energía sexual.

La vía de ascenso y descensos constituye el doble movimiento que va de la materia al espíritu y de este a aquella. Esta “circularidad” en el interior del matraz se transforma en el vientre del vaso hermético

Este sendero es el penúltimo del la Noche Oscura del Alma, pero antes de abordar el ultimo el alma deberá transitar por nueve senderos mas antes de afrontar el camino que atraviesa el abismo con el sendero de la sacerdotisa.



Dejo el sendero 13 para otro momento, quizás aborde antes el centro del árbol exponiendo el resto de los senderos pero por el momento paro en este punto.



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