lunes, 15 de febrero de 2010

La personalidad, el ego, la imagen y las creencias




Los elementos están combinados entre siy relacionados con toda la manifestación de las formas.Los 4 elementos, son el centro de operaciones de la personalidad,la personalidad forma el sentido de individualidad que nos separa del todo,de ahí, que cada cosa esté en un lugar determinado y limitado.

La personalidad crea una imagen de lo que cree que es o de lo que le gustaría ser. Se pierde mucha energía en mantener esa imagen, huimos de lo que somos, para ser lo que imaginamos. Mantener nuestro propio engaño es algo que requiere muchísimo esfuerzo. Se establecen las relaciones en base a un ideal que nos impide ver las cosas tal como son, esto nos condiciona porque juzgamos en base a nuestras interpretaciones.

Las creencias están relacionadas con la imagen. El ego se desconoce a si mismo, sueña y proyecta una imagen de si mismo creando la estructura de la personalidad.

El deseo o proyección de querer tener ó ser, la idea de alcanzar el objetivo de nuestros sueños, alimenta el deseo y la búsqueda por alcanzar aquello que anhelamos, esto muchas veces produce sufrimiento. El deseo nace del ego y la personalidad pone en marcha sus mecanismos para buscar su realización, en realidad la satisfacción por vivir lo que És resulta muy difícil porque todo lo que creemos necesitar, nos hace estar a la espera de algo mejor, y de esta manera dejamos de disfrutar nuestro presente. La mente, mientras esta bajo el control del ego, esta condicionada por intereses, miedos, deseos, el pasado y la proyección en el futuro.

Siempre buscamos respuestas a nuestras preguntas, y si no obtenemos lo que nos gusta nos molestamos y justificamos. En el fondo debemos de ser unos interesados, porque siempre buscamos algo a cambio de nuestro esfuerzo, el amor incondicional no existe en nuestros corazones. Nos enfadamos por tonterías que luego olvidamos, las ideas preconcebidas, esas que nos hacen estar seguros de lo que ocurrirá o de lo que dirán o como actuaran los demás, nos limitan, nos atan a nuestros ideales impidiéndonos sorprendernos y consecuentemente nos aburrimos de la vida y envejecemos. Nunca estamos satisfechos, acaso ¿sabemos que queremos? Quizás tenemos una lista de cosas que pedir, y vendrán los reyes magos y como niños pediremos lo que deseamos... Es como si el mundo estuviera al revés… el otro siempre tiene lo que nos falta... ¿como es posible no aprovechemos nuestros recursos?

Preguntas e información que recogemos y guardamos en una memoria que intelectualmente nos enreda y confunde. Olvidamos que el que se apropia de las experiencias, esta condicionado por lo aprendido. El interés busca la seguridad, busca la paz, busca el dinero, busca el amor, ser mas listo..., y en este punto, todos utilizamos y manejamos las situación según nos convenga, estamos completamente alejados del concepto de unidad y comprensión de lo que nos une…, busca y busca lo que no tiene, provocando una falta de aceptación hacia lo que somos y lo que nos rodea produciendo en nosotros rebeldía o martirio según el caso, pasando a ser victimas o bien vengativos. Muchas veces la “triste” realidad es lo que nos limita.

Cuanto mas enredados en la personalidad, el sentido de individualidad es mas fuerte, produce mas separación y lo que somos verdaderamente se oculta cada vez mas en un profundo inconsciente.

Cuesta darse cuenta del juego del ego porque esta oculto bajo intenciones inconscientes.
Es necesaria la comparación de lo que pensamos que somos con lo que realmente somos, para llegar a ese casamiento alquímico. A veces olvidamos que el mundo que nos rodea es un espejo donde podernos ver reflejados y ser conscientes de lo inconsciente, pero lamentablemente cuesta mucho aceptar que tu imagen para otros pueda ser otra.
La negación de lo que los demás ven de ti, las justificaciones... es falta de aceptación y de integración, falta unión del exterior con el interior.

Parte de esa actitud inconsciente reside en que nos creemos el centro del universo, muchas veces restamos importancia a la experiencia de los demás por creer que la propia es más importante y verdadera. Otras veces, nuestra imagen provoca que los demás nos digan cosas que no queremos reconocer y entonces nos ofendemos y lo negamos. Nos importa tanto la imagen, lo que los demás ven de nosotros… somos incapaces de darnos cuenta que el comportamiento hacia los demás esta condicionado por el deseo de ser aceptados, por eso muchas veces resulta falsa la imagen.

No se trata de destruir la personalidad, la personalidad se utiliza para relacionarnos con en el medio, ese medio que es tan variado como la propia naturaleza de nuestra existencia.

Todos sabemos que tenemos una imagen, y que no nos gusta estar solos por que necesitamos compartir, también que el ego y la ambición forman parte de nosotros y que actuamos consciente e inconscientemente abriendo un abismo de posibilidades ocultas. Pero de que nos sirve saber todo esto si cuando llega la hora de la verdad, nos da miedo saltar a lo que desconocemos. Menuda paradoja observar que en la vida se repiten mil y una cosas que nunca llegamos a comprender hasta que no somos capaces de soltarnos de esa cuerda que nos sostiene. Esa cuerda nos da seguridad, pero nos impide a veces aprovechar momentos que cambiarían cosas en nuestra vida, habría entonces un proceso y cuando comenzamos a sentir los síntomas... dudosos, ansiosos e impacientes… es cuando mas apretamos la cuerda... Entonces el miedo no nos impide ver lo que nos limita, sino, trascenderlo. Resulta muy difícil soltar los lazos que nos unen a una ciudad, o a seres queridos, o de mujer, esposo e hijos, de trabajo u hogar... un sin fin de cambios que cuestan aceptar, que nos marcan, que nos forman, que condicionan... miedo a que vuelva a ocurrir, a volver a sufrir, miedo a perder... ese miedo que nos mantiene en la tormenta de la incertidumbre entre los sueños y la realidad.

Cuando sentimos el impulso de ir hacia alguna meta o camino es cuando hemos trascendido la dualidad que la mente ha creado, en este momento nos hemos confiado al vacío de lo desconocido. Pero si nuestro ego quiere apoyarse en una seguridad buscaremos resultados para saciar la incertidumbre y esa acción estará condicionada por nuestros deseos, estos deseos que esconden el control que queremos ejercer sobre lo que nos rodea y que tantas injusticias han creado.

Cuando la personalidad deja de influenciarnos tanto vislumbramos al observador, al “yo”. El Yo, debe de ser quien guié a ese ego. Ese yo, es el nexo entre lo divino y mundano.

Ana Mª 2010Resumen de escritos que envié al foro de Comunidad Hermetica
http://comunidadhermetica.com.ar/

6 comentarios:

DONKIPROKO dijo...

Anita.....es muy claro y sabio tu escrito...solo me queda decir que el ego es un mono malo, hay momentos que se pone insoportable, re-molesto.
Queria preguntarte...que sentimiento sentis cuando estas rodeada de personas que hablan y hablan sin parar...su ego habla, en mi caso me es dificil conectarme con ellas, las observo y siento en mi cuerpo algo asi como una nevulosa densa que no logra expandirse y a veces calor...termino apartandome hasta el proximo cruce...



te dejo un abrazo amiga, Ale

Ana dijo...

Hola amiga,

Hace años, al principio de empezar con todo esto, percibía el ego de los demás y me molestaba, había rechazo. Ahora no me (suele) ocurrir, no se cuando comprendí que también mi ego es el que se relaciona y que el rechazo provenía también del ego que creia ser mejor o saber mas, pero cuando tus relaciones surgen del corazón (yo autentico) eso ya no es tan importante, el ego, siempre esta ahí, pero tienes la capacidad de ver mas allá. Cuando comprendes eso, no habrá rechazo, tampoco sera tu gran amiga esa persona que no esta en tu mismo nivel de libración, pero seguro que algo aprendes y quizás la otra persona también. Pero recuerda una cosa, el ego puede atraparte en el momento en el que menos lo esperas, pocas personas están libres de la imagen, el ego es escurridizo y posiblemente vean tu ego los demás mejor que tu misma.

Mas ABRAZOS

Olga i Carles dijo...

Somos marionetas en la cuerda.
No sabemos despegarnos de la mano que nos acuna.
Despertar és pensar por si mismo todo lo que ves.
El ego o personalidad interfiere demasiado en nuestra vida, Dejamos que nos controle.
Todo es un reflejo, y así hay que vivir para poder comprender.

Un abrazo

Ana dijo...

Olga y Carles, gracias por tus palabras, gracias por todos tus comentarios, gracias por unirte a participar, espero sigamos juntos indagando y descorriendo un velo tras otro.

José Antonio Delgado dijo...

Hola Anita:

Muy interesante tu entrada. Aunque yo distingo entre lo que es la persona, o máscara, de lo que es la personalidad total, en general, estoy bastante de acuerdo con lo que dices.

Un fuerte abrazo

José

Ana dijo...

Hola José Antonio gracias por pasarte por el blog.

Coincido contigo, se puede distingir entre mascara y personalidad total, incluso añadir mas detalles. Pero esa no era la idea de este escrito.

Otro abrazo,

Creative Commons License Obra de Ana Mª Jiménez està subjecta a una llicència.

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