CUANTOS OJOS HACEN FALTA PARA VER
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Imagen: http://bajouncielodecolores.blogspot.com.es |
Por más que crees saber siempre terminas cazado y, vuelta a
empezar… en el fondo lo único que buscamos es no repetir los mismos errores y superar
cada prueba, quizá se trata de aceptar que eso es así y que lo único que tiene
que cambiar es la interpretación de lo mismo. Pero no, no puede ser solo eso, a
veces hay que actuar, hacer, movilizar…
A veces buscando un cambio, cambiamos sin cambiar. Otras
parece que no cambiamos pero hemos cambiado. Las variantes pueden ser muchas. Podemos
creer que todos esos cambios forman parte del crecimiento personal, celebramos
conseguir transformarnos pero un día te das cuenta de que hay ciertas tendencias
que no han cambiado. En este punto dudamos sobre nuestra evolución.
¿Qué cambia
y que no cambia?
Junto con los patrones que se repiten y la sensación de
rutina, cambiamos de ropa, y repetimos
prendas combinadas; engordamos, adelgazamos, nos deterioramos o rejuvenecemos;
vivimos aquí y allá, cambios de pareja, de amigos, llegan, se van, nacen y
mueren, están/s no están/s… Internamente también hay cambios, cambia el estado
de ánimo, los pensamientos e ideas, las emociones y sentimientos, las
explicaciones y la perspectiva que cambia la visión de la realidad.
¡Cuantas veces hemos repetido que no somos los mismos que
hace años! Desde el cambio más superficial al más profundo hay algo que
permanece igual ¿Qué?
¿Por qué cambiamos?
Todo cambia, todo esta en continuo movimiento, en constante
creación, así Es la vida.
Danza Shakti, creadora de las formas de la vida, bajo el
influjo de Binah que rige el tiempo recordándonos que todo pasa. Malkut, la
tierra, también Sakti en Prakriti.
La imagen del cuerpo físico, lo que esta fuera podría verse
como Sakti y Siva en tal caso se podría ver como lo que esta dentro. Pero ¿que
pasa cuando profundizamos? Que descubrimos que Shakti se manifiesta en todos
los mundos, en todos los cuerpos ya sea físico, energético, eterico, astral, mental… pero, hay
algo que no cambia y lo que no cambia esta en lo que cambia.
¿Tenemos que hacer algo para cambiar o algo pasa para que
cambiemos?
Sabemos que el deseo es lo que nos ata pero sin ese deseo no
hay impulso, el problema es que el fuego puede consumirnos. Algunos dicen que
hemos elegido lo que nos pasa antes de venir como si el destino ya estuviera decidido
por uno mismo antes de vivirlo pero, no
lo recordamos ni quienes somos ni de donde venimos. A veces uno tiene la
sensación de no haber elegido porque vive o experimenta situaciones inexplicables
e inimaginables. Si tenemos en cuenta la responsabilidad y las consecuencias de
pepito grillo, quizá si existen márgenes de actuación donde la voluntad tiene
que despertar, de ahí la sensación de pasar pruebas.
Roto más de un esquema y reconstruida más de una vez la
Torre, reconocemos que todo lo que creía ser de una manera es de otra. La falta
de ilusión que actualmente nos azota, forma parte de proceso de limpieza, la
templanza del deseo llega con dolor y lagrimas. La verdad no nos hace libres si
no somos capaces de aceptarla tal como Es pero, si después de todo el
sufrimiento valoramos mas la vida y somos conscientes de la belleza que tiene
en si misma, amanece un nuevo día. El siguiente paso es hacer frente a la
pereza y aplicar la voluntad sin alimentar falsas esperanzas.
Comer del árbol del conocimiento del bien y del mal no solo
implica darte cuenta que la vida no es un camino de rosas, ese solo es un paso
que rompe con la falsa imagen que uno se ha formado de si mismo y del mundo. Si
antes había una visión positiva y después del reconocimiento de la sombra nos
quedamos atrapados en el pesimismo, solo nos hemos polarizado.
La templanza adquirida por medio del fuego y del agua, dejará que todas las cosas vuelvan a su sitio porque reconocerá el sitio de cada cosa. Con el paso del tiempo la conciencia sobre lo justo e injusto será modificada, la importancia que le damos a las cosas será menos pesada, libre de karma.
El transito entre estar despierto y dormido, olvidar y
recordar… produce vacíos, desconexiones, inestabilidad e inseguridad. La
seguridad no existe porque todo cambia pero tenemos que mantener la confianza. No una
confianza ciega sino responsable, realista y comprometida.
Inmersos en un proceso en el que muchos estamos y no estamos
conectados, se esta produciendo una alineación entre el cuerpo-materia al alma
para unir el mundo al hombre. Muchos están llegando a un estado intermedio, a
la mitad del proceso de alineamiento y otros que ya tenían ese trabajo
realizado están viviendo el renacer del alma al espíritu. La dualidad no solo
ha creado su punto de manifestación en la tierra, también ha encontrado un
punto de unión en el cielo y el camino del arcoíris marca la dirección.
La importancia personal tan necesaria para superarse en cada
contratiempo, la individualidad no realizada, ha llegado a separarnos del resto
de los seres humanos. Escuchamos que estamos en un proceso de evolución hacia
la salvación, liberación e iluminación pero la integridad de ese proceso no es
posible con una consciencia separada del resto. Cada uno individualmente participamos
del “servicio” por un bien común. Los seres humanos estamos al servicio de la
vida misma.
Este despertar colectivo tiene que ser un movimiento
conjunto como el de las partículas de agua en una ola. Visibles e invisibles,
en la superficie y en la profundidad. Desde donde estamos, todos subiremos de
nivel arrastrados por la corriente del nuevo movimiento emergente.
Ahora es el momento de volver a levantarse, de no
conformarse con la realidad aparente y de vivir la suerte en el juego de la
vida. De afrontar las decisiones por encima del miedo que tiene el ego a
perder para movilizar la energía que se
estanca en la inercia. No podemos volvernos a dormir e invoco a mi-tu voluntad
para seguir recordando y no olvidar la enseñanza, ni perder el hilo. Confío en
ti y en mi misma para realizarnos y me postergo al servicio de la Voluntad.
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